Pila de hidrógeno en auto de carreras

Pila de hidrógeno en auto de carreras

Los coches impulsados por pilas de combustible de hidrógeno funcionan con motores eléctricos, cuyas principales ventajas radican en su eficiencia y la ausencia de emisiones contaminantes. Aunque menos conocidos que los híbridos o los eléctricos alimentados por baterías que se conectan a la red, los vehículos de hidrógeno aparecen como una alternativa más a la necesaria sustitución de los combustibles fósiles.

En el pasado, se han utilizado múltiples tipos de combustibles para alimentar vehículos. En el principio de la historia del automóvil, también los coches eléctricos estaban disponibles. En este momento, se utilizan múltiples recursos para alimentar un vehículo: gasolina, diesel, biocombustibles, gas natural, electricidad e hidrógeno. La evolución de las últimas décadas nos ha hecho comprender la importancia de una solución sostenible para la movilidad. Los combustibles fósiles se están volviendo escasos, caros y contaminantes.

A lo largo de los años se han desarrollado nuevos sistemas, potencialmente más sostenibles, entre los que destacan la célula de combustible de hidrógeno. Se está considerando al hidrógeno como una de las soluciones futuras para los vehículos eléctricos y otras aplicaciones, incluso en el hogar. Los fabricantes de automóviles como Hyundai, Mercedes y Honda están desarrollando coches de pila de combustible. Muchos países europeos están invirtiendo en una red de estaciones de servicio de hidrógeno para acomodar estos coches. Alemania es un ejemplo perfecto.

En este momento, los coches de carreras de pila de combustible de hidrógeno son muy raros. Dentro de los proyectos que buscan avanzar en la investigación de este tipo de motores destaca el impulsado por la universidad holandesa de Delft; desde el año 2007 un grupo de estudiantes de su centro de tecnología trabajan en un coche de carreras alimentado por hidrógeno.

Forze H2, nombre del equipo de competición de la universidad, ha construido en este tiempo seis coches y batido varios records de velocidad con este tipo de vehículos, un logro nada desdeñable para un proyecto coordinado y dirigido completamente por jóvenes estudiantes. Son los únicos que desarrollan coches de alta potencia de célula de combustible en el mundo.

En un vehículo de carretera convencional, la energía que se almacena en el combustible se convierte en energía mecánica, utilizando el principio de la combustión. Los coches Forze, utilizan un concepto diferente y mucho más eficiente. La celda de combustible a bordo de los vehículos convierte la energía almacenada en el hidrógeno, en energía eléctrica. Esto significa que el sistema de pila de combustible de hidrógeno se puede utilizar para alimentar un tren de transmisión eléctrico, como lo hace una batería.

La eficiencia de la conversión de combustible es alrededor de dos a tres veces más alta que un motor de combustión convencional. Además existen algunas cualidades que distinguen a los vehículos hidrógeno-eléctricos de sus parientes eléctricos de batería. El más obvio sería el tiempo requerido para recargar / rellenar y la autonomía. Los tanques de hidrógeno se pueden rellenar en cuestión de minutos, como un coche de combustión convencional, mientras que las baterías actualmente necesitan horas para el proceso de recarga.

Esto hace que la propulsión hidrógeno-eléctrica sea ideal para aplicaciones en las que se requiere un funcionamiento sin parar y / o un largo tramo de conducción.

Mats Dirkzwager, director del equipo, cree que el futuro del hidrógeno es muy prometedor: “Los fabricantes de coches están cada vez más interesados en esta tecnología. Se han dado cuenta de que la demanda del público hacia soluciones ecológicas crece día a día”.

 

30/Diciembre/2016

www.elperiodicodelaenergia.com

www.forze-delft.nl

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